Carlos Alemany
En mi trabajo tanto los paisajes como los retratos son expresiones de esta “era eléctrica”. Una digitalización del entorno y del individuo, en la que el juego pasa por:
Materializar plásticamente un orden de luces y sensaciones eléctricas en el caso los paisajes
Sigitalizar la carne y la esencia viva de la piel en los escáneres para más tarde devolverlos a la material realidad de la pintura, distorsionados por este proceso.
La ciudad, el paisaje, vacía de contenido vivo se muestra autónoma e irreal.
El rostro, el retrato, carente de significado por exceso de atención y de análisis plástico,se muestra irreal y aberrado.
